En la antigua Roma cuando los problemas del imperio generalizaba un descontento de la plebe, la argucia política de moda era: Al pueblo pan y circo

En la antigua Roma cuando los problemas del imperio generalizaba un descontento de la plebe, la argucia política de moda era: Al pueblo pan y circo… abundantes banquetes obviamente gratuitos a la mayor cantidad posible de los ciudadanos y claro… aderezado con los mejores espectáculos públicos en el gran circo romano y en algunas plazas y jardines. Con esto se garantizaba la fidelidad y el beneplácito de la población, haciendo olvidar su falta de pericia en otras tantas áreas de la administración gubernamental y por ende el descontento de la gente…Según se puede ver esa moda llego hasta nuestros días, si bien los banquetes públicos se vienen dando desde antes de ser gobierno, e incluso utilizadas para ser gobierno y ya son parte de las costumbres pintorescas de nuestra ciudad “regálales dos puercos y asunto arreglado”. La utilización de espectáculos públicos de todas índoles parece darle una falsa fachada a nuestra ciudad, gastando recursos públicos, mientras la Escuela Preparatoria MUNICIPAL se cae a pedazos sin recibir ni un cacahuate de ayuda y se sostiene gracias a la cooperación de alumnado. Es cierto que hay un recorte del presupuesto, pero no se puede reducir un irrisorio “apoyo” a la educación cuando es lo que más necesitamos, habiendo ayudante del ayudante del ayudante cobrando en el ayuntamiento, o pagando favores políticos… como la Sria. General del PRI, por ejemplo o su operador político de las 4 esquinas, en promoción económica en fin hay mucho de donde recortar... PERO NO EN EDUCACIÓN!!! Se les olvida que las futuras generaciones se forman con preparación académica y humana; no con entretenimiento comida y libertad para tomarse unas frías en el malecón, bueno quizá no se les olvida pero es más fácil controlar y tener feliz con pan y circo, a personas sin preparación.