Antes que nada, felicidades al “verdadero” Azul por volver, a este espacio que es de él por antigüedad y fidelidad.

Antes que nada, felicidades al “verdadero” Azul por volver, a este espacio que es de él por antigüedad y fidelidad. Se dice que el mundo está en crisis económica y que nuestro país además en crisis de seguridad, según la percepción de cada quien podríamos, añadir que en educación, salud, desempleo etc. también estamos sumidos en la más grande fosa de los últimos años. Yo podría añadir que la crisis de valores es lo que más daña nuestra sociedad, ante ese panorama, el fallecimiento de Carlos María Abascal Carranza ex secretario de Gobernación en el periodo de Vicente Fox, pega no solo al PAN que dicho sea de paso ha sido visitado muy seguido este año por la muerte, sino a la sociedad en general tan urgida de hombres como Carlos Abascal, íntegros, con principios y valores claros, inquebrantables, generosos. Daba el respeto que pedía para sus creencias, político intachable en su vida pública, ejemplifico lo que S.S. Juan Pablo II exigía a los católicos en la política. Catolicismo que lejos de negar enfatizaba valiente y congrentemente. Hace apenas unos días en la Universidad Anahuac del Sur le fue otorgado el Doctorado Honoris Causa y en dicho acto mencionaba que “es indispensable devolverle a la democracia fundamentos sólidos de valores eternos derivados del orden natural de las cosas, pues la democracia despojada de valores estables, tiende a la anarquía”.
Hombres y funcionarios como él son de los que en la actualidad adolece el PAN, ojala que también a Carlos Abascal se le realice un homenaje digno en su partido aunque no sea de la línea del Presidente Calderón ni de Germán Martínez su presidente nacional, porque si alguien vivió y murió buscando el bien común, y luchando por esa patria ordenada y generosa fue Carlos María Abascal Carranza.